Sac Actun, la cueva inundada más grande del mundo

La tecnología de última generación en investigación subacuática ha permitido la identificación de espacios de gran valía cultural bajo el agua en nuestro país. Tal es el caso de Sac Actun, la cueva inundada más grande del mundo, que forma parte del llamado Gran Acuífero Maya, proyecto de investigación orientado a realizar un mapeo subterráneo de Chichén Itzá —patrimonio cultural de la humanidad desde 1988. l pasado 10 de enero, luego de 10 meses de exploración, el equipo de expedición encabezado por Robert Schmittner, responsable de exploración subacuática, logró conectar dos de los sistemas de cuevas subacuáticas más grandes del mundo, es decir, Sac Actun (263 kilómetros) y Dos Ojos en Tulum (83 kilómetros). Con dicho hallazgo, Sac Actun, por ser la cueva inundada de mayor tamaño, absorbió a Dos Ojos, la cual dejará de existir para formar parte de Sac Actun, cuya extensión de 347 kilómetros la pone en la cima del conteo de las cavernas inundadas más extensas del planeta. En entrevista exclusiva para la Agencia Informativa Conacyt, Guillermo de Anda Alanís, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y director del proyecto Gran Acuífero Maya, explicó que la conexión de ambos sistemas (Sac Actun y Dos Ojos) derivó de muchos años de exploración subacuática que implicó tanto recorridos subacuáticos como expediciones en tierra. En esta zona, hace poco más de 30 años comenzaron las exploraciones de sus grandes sistemas de cuevas —tuve la suerte de presenciarlo—, en un principio se pensaba que habría cerca de 100 cenotes en todas las cuevas y que la distancia sería de 500, tal vez 600 metros en algunos de estos sistemas (…) Pero poco a poco se documentó que se trataba de sistemas mucho más extensos y complejos; incluso ahora sabemos que son de las cuevas más laberínticas del mundo, precisó el investigador. De manera simultánea al proceso de descubrimiento y documentación de los sistemas de cuevas inundadas de la región, los investigadores participantes en el proyecto identificaron también su gran riqueza cultural gracias a la cantidad de vestigios arqueológicos que en ellas se encontraron. Uno de los primeros y más importantes tuvo lugar en 1985, cuando descubrieron —dentro de una de las cuevas del sistema Aktun Ha— una hoguera prehistórica con carbón, porque permitió entender la presencia de hombres tempranos cuando las cuevas estaban secas, hace 10 o 12 mil años.

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/la-tierra/20063-sac-actun-cueva-inundada

Vladimir Ávila Reese, astrofísico enamorado de México

El astrofísico e investigador Vladimir Ávila Reese nació en una pequeña ciudad en el sur de Bolivia. Desde niño, el contacto con la naturaleza y la contemplación del cielo nocturno le estimularon una gran curiosidad por entender cómo funciona el universo. Boliviano de nacimiento, pero muy pronto mexicano por elección. Ávila Reese estudió la licenciatura y maestría en astronomía en la Universidad Estatal de San Petersburgo (Rusia), ya que cerca de su natal Tarija, una misión soviética instaló un Observatorio Astronómico. Por ello conoció a astrónomos rusos y gracias a una entrevista que les realizó obtuvo una beca completa. Seguro de lo que quería estudiar, sus opciones se inclinaron hacia el otro lado del mundo. Fue una gran experiencia vivir en un país con una cultura, sistema político y clima tan diferentes a los de su país de origen. Lo único familiar era mi nombre. Además le tocó vivir el periodo de la Perestroika y luego la desintegración de la Unión Soviética. Concluyó sus estudios de maestría en 1992 con mención honorífica, pero ya no continuó el doctorado debido a la cancelación temporal de becas y la difícil situación para la ciencia en Rusia. De modo que regresó a su natal Bolivia en donde impartió clases en la universidad. Tuvo la posibilidad de asistir a un Congreso Latinoamericano de Astronomía en Chile, donde presentó resultados de su tesis. Ahí conoció a varios astrofísicos mexicanos, entre ellos la investigadora Silvia Torres Castilleja, quien lo invitó a realizar el doctorado en México. En consecuencia, postuló su candidatura a una beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y fue aceptado en el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (IA-UNAM). Fue una de las decisiones más afortunadas que tuve en mi vida. El ambiente académico en el instituto fue muy enriquecedor, variado y de gran calidad. Al graduarse, obtuvo la medalla Alfonso Caso y su tesis titulada Formación y evolución de galaxias de disco en el contexto cosmológico abrió una línea de investigación novedosa en México. Después de realizar una estancia posdoctoral en Estados Unidos, fue contratado como investigador titular C de tiempo completo definido en el Instituto de Astronomía. Actualmente, Ávila Reese también es nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/universo/20167-vladimir-avila-reese-astrofisico-mexico

La bacteria golosa que fabrica y devora plástico

La doctora en ciencias Elva Yadira Quiroz Rocha, investigadora residente en el Centro de Ciencias Genómicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), identificó el sistema que permite a la bacteria Azotobacter vinelandii  —presente en suelos y raíces de plantas— multiplicar por diez su capacidad para producir dos tipos de plásticos biodegradables o biopolímeros, de extraordinaria pureza y nulo impacto ambiental. Con su investigación, Quiroz Rocha identificó el sistema que hace posible a la bacteria Azotobacter vinelandii elegir las fuentes de carbono (alimento) que posteriormente convertirá en dos tipos de polímeros —alginato y poli-β-hidroxibutirato (PHB)—, ambos de interés biotecnológico por su gran potencial de aplicación en diversos campos, así como su capacidad para ser degradados por la misma bacteria que los produce. Esta investigación fue  parte de su tesis doctoral en el Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, bajo la asesoría de la doctora Cinthia Núñez. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la doctora explicó que el proyecto surgió cuando inició sus estudios de maestría en ciencias bioquímicas en el grupo de investigación de la doctora Cinthia Núñez en el IBt, quien le propuso estudiar una cepa de A. vinelandii modificada genéticamente (llamada GG15), la cual tenía la capacidad de producir hasta 10 veces más alginato en comparación con la cepa silvestre. Ante ello, se plantearon investigar el mecanismo de regulación de este proceso, con la finalidad de lograr escalar la producción del polímero a largo plazo. De acuerdo con la doctora Quiroz Rocha, el mayor beneficio al lograr que alguna bacteria produzca polímeros en cantidades suficientes radica en la posibilidad de que, a largo plazo, se reemplacen los plásticos derivados del petróleo, ya que las bacterias se encargan de degradarlo al usarlo como fuente de carbono, en un proceso que tardaría entre tres y seis meses. Otro de los grandes beneficios para este tipo de polímeros tiene que ver con su pureza, ya que ello les da el potencial necesario para aplicaciones médicas debido a que los polímeros altamente puros pueden ser utilizados para la generación de prótesis, que ya se ha documentado, no generan una respuesta tóxica en el organismo de los huéspedes. En el caso particular del alginato, se está probando la introducción de células vivas para terapias celulares y una aplicación potencial similar es el encapsulamiento de sustancias, por ejemplo, para optimizar la quimioterapia, ya que encapsular la sustancia permitiría dirigirla directamente a las zonas donde es necesaria, sin dañar tanto otras células del cuerpo.

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/biotecnologia/20120-bacteria-fabrica-devora-plastico

Síndrome de Takotsubo, ¿es posible morir de amor?

No es que muera de amor, muero de ti (...) y del insoportable que yo soy sin ti.
Jaime Sabines.

Margarita vive en la Ciudad de México, es una mujer de sesenta años que nunca había conocido el dolor por amor, hasta que un accidente automovilístico le quitó a quien fue su compañero de vida por casi cuarenta años, nunca imaginó que su ausencia le dolería tanto. Fue amor a primera vista, de esos que ya no hay y en el que pocos creen. Yo era actriz de teatro independiente en los años setenta aquí en la ciudad, y en una de las funciones nuestras miradas se cruzaron; él estaba entre el público. Al finalizar la función fue a camerinos a pedirme que fuera su novia, sin pensarlo acepté y nos casamos a los seis meses de relación, nadie creyó que eso duraría, pero fueron casi cuarenta años y cuatro hijos de por medio, rememoró. Un mes después de la muerte de su esposo ingresó al hospital con un agudo dolor en el pecho, presión arterial alta, sudoración, taquicardia, náusea y ansiedad que se acompañaba del deseo de morir. Los médicos ya tenían un diagnóstico previo, los síntomas son clásicos de un infarto al miocardio. Sin embargo, la ecocardiografía demostró algo que no comprobaba la hipótesis anterior, ya que la zona apical —punta— y zona media del ventrículo izquierdo del corazón de Margarita presentaban una deformación poco común, pues tenían forma de olla o vasija, diagnóstico oficial: miocardiopatía de Takotsubo o síndrome del corazón roto. Como historia salida de la literatura romántica puede describirse el caso clínico de Margarita, ya que el diagnóstico fue relacionado con la pérdida reciente que había padecido, nuestro matrimonio sufrió de todo, altas y bajas pero hubo mucho amor en este viaje, su ausencia aún me duele pero es algo que hay que sobrellevar porque no quiero que mi corazón lo resienta. Pero ¿qué dice la ciencia en casos como estos?, ¿el dolor de la pérdida de un ser querido puede tener una repercusión a nivel físico al grado de romper tu corazón?, ¿es posible morir de amor o de alguna fuerte emoción? Evidencia científica actual señala que cualquier trastorno físico suele implicar alteraciones psicológicas y viceversa, por lo que el sufrimiento de estados emocionales negativos persistentes puede afectar las funciones del organismo en general y hacer vulnerable el cuerpo para desarrollar o mantener enfermedades.

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/salud/20272-sindrome-de-takotsubo-morir-amor

Encuentran sustancias tóxicas en la dieta de la ballena de aleta

Los microplásticos son fragmentos de plástico de uno a cinco milímetros de diámetro que terminan en grandes cantidades en los océanos e impactan la flora y fauna marinas. Los podemos encontrar en una serie de productos de uso diario, como empaques de plástico, botellas y bolsas, que con el uso y las condiciones ambientales a los que están sometidos terminan deteriorándose y desprendiendo ftalatos fácilmente, sustancias potencialmente tóxicas que no están unidas químicamente a la estructura del plástico. Los ftalatos son añadidos al plástico para hacerlo más flexible y facilitar su manipulación. Los animales marinos (aves marinas, peces, mamíferos marinos, como cetáceos y delfines, entre otros) ingieren los microplásticos, introduciéndolos en la cadena alimenticia. Un equipo de investigadores del Departamento de Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) realizó la primera evaluación de abundancia de microplásticos y niveles de ftalatos en el rorcual común o ballena de aleta (Balaenoptera physalus), con la finalidad de abrir líneas de investigación que den certidumbre sobre los efectos de los residuos plásticos en la bahía de La Paz. Los investigadores realizaron arrastres en cinco zonas de la bahía de La Paz: Cemex, San Juan de la Costa, Isla Ballena, Lobera y San Francisquito, para el conteo de microplásticos. El tamaño de los microplásticos más abundantes fue de uno a 2.5 milímetros; en menor número encontraron fragmentos de 2.5 a cinco milímetros. Los resultados de abundancia de microplásticos fueron de 0.00 a 0.21 partículas por metro cúbico. Llevamos a cabo arrastres de 2015 a 2016, cada dos meses, con una red para plancton tipo manta con flotadores. Las muestras que obtuvimos fueron de la superficie. El polímero más abundante fue el polietileno, seguido por poliéster y polipropileno, mencionó la maestra en ciencias Tabata Olavarrieta García, becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el Programa de Maestría en Ciencias Marinas y Costeras (Cimaco) de la UABCS, para realizar el estudio en el periodo de 2015 a 2017.

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/20097-sustancias-toxicas-ballena-aleta

Celdas solares sensibilizadas con tintes, una oportunidad científica

El desarrollo de tecnologías y la implementación de nuevos materiales para crear celdas solares con mayor eficiencia y capacidad de absorción de luz es parte del quehacer científico que se realiza en el laboratorio del doctor Julio Villanueva Cab, profesor investigador del Instituto de Física "Luis Rivera Terrazas" de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Su trabajo consiste en incorporar materiales plasmónicos para dar mejores propiedades de absorción de luz y la caracterización estructural con técnicas especiales, así como hacer estudios sobre estabilidad y humedad en las celdas solares sensibilizadas por tintes. Las celdas solares sensibilizadas por tinte se colocan como una alternativa a las celdas de silicio, y su mecanismo se concentra en simular el proceso de fotosíntesis de las plantas. Por ejemplo, en el caso de la clorofila, esta absorbe luz y libera energía y así alimenta a la planta; en el caso de las celdas solares, el tinte absorbe luz visible del espectro solar que posteriormente es inyectado y transportado en un material semiconductor para producir energía. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Villanueva Cab, quien trabaja en coordinación con los doctores Umapada Pal y Paul Olalde Velasco, explicó que existen tres generaciones de celdas solares, y en los últimos años la celda solar sensibilizada por tinte (DSSC, por sus siglas en inglés) que utiliza como material semiconductor una película nanoestructurada de óxido de titanio (TiO2) ha inspirado nuevos desarrollos tecnológicos en el área con la incorporación de otros materiales como la perovskita. La perovskita es un material compuesto con una parte orgánica y un centro inorgánico que normalmente es plomo. Una de sus características es que tiene excelentes propiedades para absorber la luz, de ahí la idea de utilizarlo para celdas solares. El doctor Villanueva refiere que en 2011 este material híbrido usado como absorbente de luz dio una eficiencia de 6.5 por ciento, pero con el tiempo estos trabajos de investigación dieron origen a las nuevas celdas solares denominadas celdas solares de perovskita, cuya eficiencia máxima alcanzada a la fecha es de 22.7 por ciento. Sin embargo, su principal problema es la estabilidad debido a la presencia de agua o humedad del ambiente, lo interesante es que todos los métodos de caracterización y modelado para estudiar estas celdas de perovskita son similares a los utilizados para las celdas DSSC.

Fuente: CONACYT. 19 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/energia/20117-celdas-solares-sesibilizadas-tintes

Sargazo gigante para reforestar el mar

Un manto pardo flota sobre el mar al ritmo de la marea. Por su dimensión —que alcanza varios kilómetros cuadrados—, se hace notar incluso desde una perspectiva aérea. Se trata de Macrocystis pyrifera, macroalga mejor conocida como sargazo gigante, y lo que se percibe en la superficie del mar es apenas el final de su extensión, pues se encuentra anclada debajo del agua pero puede llegar a medir hasta 30 metros de longitud. Aunque flota con soltura y casi a la deriva, la presencia del sargazo gigante es determinante para una multiplicidad de especies que la consumen como alimento, entre ellas, especies de interés comercial como erizo y abulón. Su ausencia se traduce en hambre para muchos animales marinos y es por ello que científicos han documentado la forma en que la distribución de Macrocystis se ha reducido gradualmente en la península de Baja California. La doctora Schery Umanzor, egresada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), señaló que tras varios buceos exploratorios en diferentes puntos de la bahía de Ensenada, donde era conocida la presencia del sargazo gigante, no encontraron más que arena. Es preocupante porque hay muchísimas pesquerías a nivel artesanal y comercial que dependen de los organismos que se asocian al kelp (alga). ¿A dónde se van esos organismos o qué pasa con las pesquerías cuando no están estas algas?, cuestionó. La preocupación de la doctora Schery Umanzor se tradujo en un proyecto que actualmente es financiado por la organización británica Rufford Foundation, dedicada a destinar recursos para la conservación de especies o hábitats de relevancia por su impacto en el desarrollo socioeconómico de una región. La especialista expuso que el proyecto iniciará con la reforestación de dos puntos en la bahía de Ensenada, mediante la colecta de juveniles procedentes de un manto saludable de sargazo gigante que se plantarán en dos de los sitios cercanos donde han documentado la desaparición de la macroalga. Otra técnica de reforestación que aplicarán investigadores y estudiantes que colaboran en el proyecto, consiste en la colecta de esporas de Macrocystis —equivalentes a las semillas de una planta—, que serán germinadas en laboratorio y después trasplantadas en la bahía de Ensenada.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/mundo-vivo/20089-sargazo-kelp-uabc-cicese

Benjamín Barón Sevilla y su pasión por los peces marinos

Su motivación era dedicarse a una actividad que derivara en beneficios para la humanidad. No sabía si estudiaría medicina, biología o arquitectura, pero el factor determinante era desempeñar una actividad que contribuyera al desarrollo social. A punto de terminar la preparatoria, Benjamín Barón Sevilla evaluó que sus intereses estaban orientados hacia las ciencias naturales y, con el firme propósito de ayudar a la gente, optó por estudiar biología en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Pensaba que como médico podía ayudar a algunas personas, en cambio haciendo cosas en materia de biología, podía yo ayudar a más gente o contribuir de mejor manera y eso fue por lo que elegí biología, pero siempre me gustó mucho, compartió en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt el ahora especialista del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Resaltó que el trabajo de sus profesores de biología, física y química en la preparatoria también fue un componente decisivo para que eventualmente decidiera realizar su carrera como investigador. Tras concluir la carrera de biología en la UNAM, Benjamín Barón recibió la invitación de uno de sus profesores de licenciatura para trabajar en un centro de investigación del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en Oaxaca. Me incorporé a ese centro y trabajé siete años en el área de acuicultura, la idea era el cultivo de peces de agua dulce porque el centro estaba enclavado en la capital del estado, recordó. Trabajando en Oaxaca tuvo sus primeras experiencias con acuicultura de peces tilapia y carpas, conocimientos que se promovían entre la población mediante capacitaciones que se impartían principalmente a productores y campesinos interesados en instalar cultivos de peces en zonas serranas y selváticas del estado.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/sociedad/personajes/20094-baron-cicese-peces-marinos

¿Qué es la energía eólica?

El aprovechamiento de los vientos resulta una valiosa alternativa para la obtención de energía eléctrica, así como para ayudar a la disminución de contaminantes producto de la quema de carbón, gas e hidrocarburos. En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Rubén Langlé Campos, maestro en gestión de sistemas de información geográfica perteneciente al Laboratorio de Información Geográfica y Percepción Remota del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Unidad Pacífico Sur, institución perteneciente al Sistema de Centros de Investigación Conacyt, habló sobre algunos aspectos del aprovechamiento de la energía eólica en México. La energía eólica es aquella obtenida a partir de las corrientes de aire. En el caso de su aprovechamiento para la generación de electricidad, se recurre al uso de aerogeneradores, estructuras con hélices que son impulsadas por acción del viento, transformando el movimiento de las hélices en energía mecánica con ayuda de un alternador. A comparación de los métodos que utilizan hidrocarburos, la energía del viento producida en electricidad no produce carbonos, ese es uno de los beneficios en términos de la generación de energía eléctrica, expresó el investigador. ¿De dónde viene el viento? Dado que la Tierra está envuelta por su atmósfera, el calor del Sol provoca que existan diferentes temperaturas y variaciones de presión en las distintas capas que la componen. Esto, aunado al movimiento de rotación del planeta, ocasiona que haya movimientos de aire a través de la atmósfera. Ese movimiento de aire es lo que identificamos como viento. En México se produce energía eléctrica a través de diferentes métodos. El principal de ellos es a partir de plantas termoeléctricas de ciclo combinado, pero también se utilizan plantas carboeléctricas, geotérmicas, nucleoeléctricas, hidroeléctricas y eoloeléctricas. Según datos de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee), existen 1935 aerogeneradores distribuidos en los 42 parques eólicos de México, ubicados en Baja California, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Oaxaca y Chiapas, zonas estratégicas en donde existen fuertes corrientes de viento. En el Istmo hay vientos muy fuertes, se conoce la región de La Ventosa o las zonas del mar enfrente de Tamaulipas; en toda la zona de la costa de California hay un viento al que llaman Los vientos de Santa Ana, que llegan a superar los 100 kilómetros por hora. Donde haya viento se puede utilizar un mecanismo para producir energía eléctrica, comentó Langlé Campos.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/energia/18940-que-es-la-energia-eolica

Mosca soldado, alternativa para alimentación acuícola

En la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) campus Amazcala, a través del área Agroindustrial y de Biosistemas, se desarrolló una planta piloto para la producción de mosca soldado (Hermetia illucens), especie considerada como alternativa para la alimentación acuícola por sus propiedades nutricionales. El responsable del proyecto, Juan Fernando García Trejo, explicó que la planta —ubicada en el Laboratorio de Bioingeniería de esta institución— se desarrolló en convenio con la empresa México-holandesa Proento, con la finalidad de buscar nuevas fuentes de proteína para alimentos en el área acuícola. En la naturaleza es común que los peces coman insectos acuáticos. No obstante, dentro de la universidad había estudiantes interesados en trabajar con otras especies como el grillo (Tettigoniidae) o el chapulín (orden Orthoptera), para obtener fuentes de harinas. Encontramos algunos estudios en Colombia y otros en Europa donde están utilizando la mosca soldado sola. Su larva es muy grande, tiene propiedades como ácidos grasos y una buena cantidad de proteína. García Trejo, quien es coordinador de la maestría en ciencias en ingeniería de biosistemas del campus Amazcala de la UAQ, destacó que la universidad desarrolló la tecnología para el diseño de esta planta piloto a través de las camas y estructuras verticales especializadas para el apareamiento de las moscas y el desarrollo de las larvas. Una porción de ellas va para ser adultos y que sigan reproduciéndose, la otra la dejamos para convertirla en harina. La tecnología que se desarrolló fueron controladores de temperatura, humidificadores, sistemas de iluminación que fueran automáticos para que la larva tenga periodos de luz y de oscuridad, y el software. Señaló que la planta piloto se ubica dentro de las instalaciones de la UAQ Amazcala y actualmente  tiene la capacidad de producir 20 kilogramos de larva de mosca a la semana, aunque se tiene la perspectiva de aumentar a cien, además de que se analiza mejorar las propiedades nutricionales del alimento agregando nuevos ingredientes, como microalgas, que también son producidas en ese campus. Ahorita tenemos en escala experimental la elaboración del alimento. Para esto desarrollamos un módulo donde se controlarán las condiciones para producir peces, como temperatura, pH y luz en una pequeña planta. En ese sistema metemos alevines de trucha (Salmo trutta fario L.) para darles de comer la larva. Hicimos dos pruebas y no resultó viable, por lo que desarrollamos un experimento donde se agregó la microalga, que es otro de los proyectos que tenemos en el campus Amazcala. La idea es conjuntar estos ingredientes para que el alimento quede balanceado.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/biotecnologia/19986-mosca-soldado-alimentacion-acuicola

Cianobacterias, aliadas en la síntesis verde

Investigadores de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería, campus Guanajuato, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), utilizan la cianobacteria Arthrospira maxima (también conocida como espirulina) para generar nanopartículas de plata (AgNP) mediante síntesis verde. Este proyecto es coordinado por los doctores Juan Carlos Martínez Espinosa y Juan Carlos Rodríguez Sierra, profesores investigadores de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería, campus Guanajuato, del IPN. El carácter noble de utilizar síntesis verde es que es completamente escalable ya que al utilizar, en este caso, cianobacterias o mejor conocidas como algas, los criterios de escalamiento a nivel industrial resultan económicos. Además, las cianobacterias utilizan CO2 atmosférico, lo que hace aún más atractivo su escalamiento por ser sustentable, comentó José Martín Márquez Villa, colaborador del proyecto y estudiante de ingeniería biotecnológica de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería, campus Guanajuato, del IPN. De acuerdo con el proyecto, los métodos físicos y químicos para sintetizar nanoestructuras tienen desventajas tanto medioambientales como económicas, debido al uso de compuestos corrosivos, por lo que la síntesis verde es una alternativa de bajo costo y sustentable. El sistema de biorreacción fue monitoreado en sistemas agitados y estáticos. Sin embargo, la relevancia de este trabajo es utilizarlo en fotobiorreactores que puedan promover mayor tiempo de vida a la cianobacteria, y así poder inducir mayor reducción del nitrato de plata, añadió el estudiante Márquez Villa. De acuerdo con los investigadores, las nanopartículas de plata cuentan con interés comercial debido a que tienen diversas propiedades, en las que destacan como antibacterianas, antimicrobianas, catalíticas, conductivas, entre otras aplicaciones. No solamente para el área clínica como antimicrobiano, además como los cultivos se encuentran en constante exposición a contaminantes o patógenos de las plantas, podríamos sugerir recubrimientos o tratamientos hacia pesticidas adheridos con nanopartículas que sean capaces de promover mejores resultados y evitar que todos estos contaminantes estén expuestos al medio ambiente, puntualizó el colaborador.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/nanotecnologia/19708-cianobacterias-aliadas-sintesis-verde

Ciencia e historia del agave mexicano

Con la finalidad de concientizar a la sociedad sobre la conservación e historia de las plantas endémicas del país, así como divulgar los avances científicos a través del tiempo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro (Concyteq) instalaron la exposición interactiva Las plantas mexicanas, historia natural y cultural a través del agave. El responsable de la exposición por parte del Concyteq, Rodrigo Mercado Díaz Mayorga, señaló que el objetivo es explicar a los asistentes, con videos, ilustraciones y productos, la importancia de las plantas mexicanas como parte del ecosistema, su papel en la cultura, así como la riqueza de la biodiversidad en nuestro país en comparación con otras naciones del mundo. El tema central de esta exposición es el agave (Agave americana) o maguey, por ser una especie endémica en nuestro país, aunque se puede encontrar también en Norteamérica, el Caribe y algunos países sudamericanos como Colombia, Venezuela y Ecuador. Subrayamos la importancia que tuvo en los pueblos mesoamericanos y los diferentes usos que ha tenido gracias a los procesos de industrialización, desde la elaboración de bebidas, alimentos, ropa y medicinas, entre otros. Rodrigo Mercado Díaz Mayorga detalló que 75 por ciento de las especies de agaves se encuentra en México —aproximadamente 210— y que de ellas 68 por ciento son endémicas. El maguey es una planta que ha tenido una gran diversidad de usos en diferentes regiones del país. El quiote se usa como alimento energético y como material para la construcción de casas, y junto con las hojas del maguey se fabrican mecates. Cuando se fermentan, el aguamiel y pulque obtenidos de la savia son bebidas alcohólicas-alimenticias que se han consumido desde tiempos prehispánicos. El propio maguey horneado y sus flores son también utilizadas como alimentos. Subrayó que otros de los usos que se mencionan del maguey en esta exposición son los destilados para la producción de mezcales y tequilas, además de la elaboración de jarabes endulzantes benéficos para la salud por su gran cantidad de fructosa y su bajo índice glucémico; además de su utilización para fabricar jabones con los desechos del raspado de esta planta.

Fuente: CONACYT. 12 de febrero de 2018,
http://conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/20084-ciencia-historia-agave-mexicano

Descubrimientos asombrosos en el ámbar de Chiapas

En las minas de Campo La Granja, ubicadas en el sureste de México, zona caracterizada por los grandes yacimientos de ámbar —resina fósil formada en el Mioceno Temprano—, se han descubierto  piezas que contienen organismos que no son comunes en el registro fósil. El grupo de investigación dirigido por el doctor Francisco Javier Vega Vera, investigador del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha dedicado los últimos años a la identificación y clasificación de los artrópodos atrapados en ámbar, en particular de crustáceos e insectos salobres, de agua dulce y terrestres, que vivieron en la zona hace 23 millones de años, cuando la región se encontraba cerca de la costa del ancestral golfo de México, en un sistema de esteros. Las piezas de ámbar proceden de Campo La Granja y muestran un patrón de estratificación, es decir, capas de arena alternadas con ámbar, lo que se considera como una influencia de mareas en un ambiente de planicie de estero. El hallazgo de artrópodos piritizados dentro del ámbar sugiere que las charcas donde fluyó la resina contenían materia orgánica en descomposición, lo que generó condiciones anóxicas. Es relevante el hallazgo de los ejemplares, pues además de representar organismos raramente encontrados en el registro fósil, nos hablan de la historia del hábitat, del último comportamiento del organismo al ser atrapado y de la formación del fósil, señaló el investigador, miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Los grupos reportados son poco comunes en los depósitos de ámbar del mundo, ya que la mayor parte solo incluye plantas, insectos, arácnidos y algunos vertebrados. La variedad de fauna descubierta incluye pequeños crustáceos de estero, con grupos como copépodos, larvas parásitas de isópodos, anfípodos, ostrácodos, tanaidáceos, cangrejos e isópodos de zonas costeras, además de insectos de costa marina. Las minas de ámbar en Chiapas se ubican en la zona norte del estado, es una región muy extensa que abarca desde la Depresión Central (cerca de Tuxtla Gutiérrez) hasta Palenque, aunque por el momento, la peculiar fauna estuarina solo ha sido encontrada cerca de Simojovel. Los crustáceos estuarinos tienen firmas muy parecidas que se encuentran actualmente en esteros de Yucatán. Algunas de las especies son muy parecidas a las que viven actualmente, aunque hace falta más estudios para confirmar si se trata en verdad de especies que han vivido 23 millones de años, señaló el doctor Francisco Vega, en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

Fuente: CONACYT. 6 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/la-tierra/19726-descubrimientos-ambar-chiapas

Primer mexicano premiado por estudios de vulcanología

El especialista en vulcanología José Luis Macías Vázquez, investigador titular C del Instituto de Geofísica de la UNAM, con sede en el campus Morelia, Michoacán, se ha convertido en el primer mexicano en recibir reconocimiento internacional a través de la medalla Richard V. Fisher, por sus contribuciones en esta área basados principalmente en el trabajo de campo. El especialista, perteneciente al Sistema Nacional de Investigadores nivel III (SNI), comentó la importancia de los estudios en vulcanología para ayudar a la población y mejorar las acciones de protección civil en las zonas aledañas a un volcán activo a través de la creación de mapas de peligro volcánico, investigaciones que le han valido el reconocimiento. Los trabajos de campo para estudiar los volcanes y su pasado tienen gran utilidad para la sociedad y las autoridades de protección civil, mi especialidad es estudiar la historia eruptiva de los volcanes a través del material que arrojan, y cuando un volcán activo como el Popocatépetl entra en erupción, las autoridades necesitan saber todo lo necesario para proteger a la población, comentó José Luis Macías. Toda información referente a la identificación de rutas de ubicación y evacuación en los poblados que pueden ser afectados por las erupciones, es proporcionada a las autoridades de protección civil con base en la investigación hecha por los vulcanólogos. En sus estudios se recolecta información importante para determinar cuántas veces ha hecho erupción un volcán, qué materiales ha arrojado, hace cuánto ha hecho erupción, cuáles podrían ser las erupciones futuras y con todos esos datos se pueden producir o generar mapas de peligro volcánico. De manera directa, los mapas de peligro volcánico resultan ser muy importantes, pues tanto los sismos como los volcanes, así como todos los fenómenos naturales que se pueden convertir en peligrosas catástrofes, tienen que ver con la protección civil. Es por eso que todos los volcanes activos del país, como el de Colima y Popocatépetl, que están en constante estado de erupción, ponen en peligro a las comunidades aledañas, por lo que se requiere del conocimiento de la historia geológica del volcán, de la profundidad del reservorio que puede arrojar el magma a la superficie, así como de un monitoreo sísmico.

Fuente: CONACYT. 6 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/19918-primer-mexicano-premiado-vulcanologia

El asombroso pulpo Octopus bimaculatus

La doctora Sheila Castellanos Martínez, especialista del Instituto de Investigaciones Oceanológicas (IIO) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), trabaja en la caracterización de parásitos presentes en el pulpo Octopus bimaculatus, que habita en aguas del océano Pacífico. En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Castellanos Martínez comentó que la investigación es financiada con recursos de la Convocatoria de Investigación Básica SEP-Conacyt y con ella se generará una base de datos pública. La idea es caracterizar la parasitofauna que infecta a Octopus bimaculatus y generar una base de datos a la que cualquier persona con interés científico, informativo o médico pueda acceder, conocer qué especies de parásitos encontramos y si son nocivas para el humano, detalló. Mencionó que el proyecto forma parte de una línea de investigación dedicada al estudio del efecto de los parásitos sobre el estatus inmune de los pulpos. La doctora Sheila Castellanos expuso que, como resultado de los esfuerzos del sector académico, en México la especie de pulpo que se cultiva es Octopus maya; sin embargo, no se ha logrado su producción a escala comercial. Apuntó que también hay esfuerzos por cultivar la especie Octopus bimaculatus, pero no se ha logrado reducir la mortalidad de paralarvas de pulpo en condiciones de cultivo y el proceso sigue dependiendo de la captura de organismos en su medio natural, los cuales se engordan en condiciones controladas. La doctora Sheila Castellanos expuso que, como resultado de los esfuerzos del sector académico, en México la especie de pulpo que se cultiva es Octopus maya; sin embargo, no se ha logrado su producción a escala comercial. Apuntó que también hay esfuerzos por cultivar la especie Octopus bimaculatus, pero no se ha logrado reducir la mortalidad de paralarvas de pulpo en condiciones de cultivo y el proceso sigue dependiendo de la captura de organismos en su medio natural, los cuales se engordan en condiciones controladas. Por ello el proyecto tiene una vertiente enfocada en acuicultura, ya que podremos saber cuáles son los parásitos que infectan a esta especie de pulpo, cuáles serían los que pudieran causar problemas en el cultivo y, por lo tanto, desarrollar estrategias que eviten o reduzcan dichos problemas, afirmó.

Fuente: CONACYT. 6 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/mundo-vivo/19912-octopus-bimaculatus-iio-uabc

Fortifican plantas de interés agrícola con yodo y selenio

Investigadores del Departamento de Horticultura de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN) estudian el potencial del yodo (I) y el selenio (Se) para fomentar la bioestimulación de plantas de interés agrícola. En los humanos es importante que tengamos disponibilidad de yodo y selenio porque estos elementos normalmente ingresan en nuestra dieta en bajas o muy bajas cantidades. En la actualidad se busca, por medio de una técnica denominada biofortificación, que las plantas que comemos aporten cantidades adecuadas de estos elementos, explicó el doctor Adalberto Benavides Mendoza, profesor investigador del Departamento de Horticultura de la UAAAN y miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Una ventaja adicional es que las plantas, cuando les proporcionamos las cantidades adecuadas de selenio y yodo, son más tolerantes al estrés, crecen mejor y tienen ciertas características que son importantes desde el punto de vista nutricional, por ejemplo, tienen más antioxidantes, indicó el investigador. El científico aclaró que consumir selenio en altas cantidades implica riesgo de toxicidad, tanto para las plantas como para los humanos, por lo que es necesario hacer pruebas con diferentes métodos de aplicación y concentraciones en distintas especies vegetales en sistemas de cultivo en suelo, así como sistemas sin suelo como la hidroponía. Con este proyecto, los especialistas buscan fortalecer las plantas y promover su crecimiento, e incluso ahorrar recursos al producir frutas y verduras de mayor calidad para los consumidores, y más resistencia contra patógenos y diversos tipos de estrés como salinidad, baja o alta temperatura, etcétera. Lo que estamos haciendo es realizar pruebas sobre cuáles son las cantidades, cuáles son las formas de aplicación, es decir, probamos concentraciones, de qué forma lo puedo aplicar en la semilla o en los tubérculos antes de la siembra; igualmente puede añadirse en las plántulas antes del trasplante o en la planta que está produciendo o, inclusive, lo puedo aplicar antes de la cosecha para mejorar la composición de lo que voy a obtener, detalló Benavides Mendoza. En colaboración con otras instituciones como el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), Cinvestav Saltillo, la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Cátedras Conacyt y el Colegio de Postgraduados, han definido concentraciones adecuadas de selenio y yodo para especies de tomate, papa y maíz, tanto en cultivos con suelo como en cultivos sin suelo.

Fuente: CONACYT. 6 de febrero de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/biotecnologia/19982-plantas-interes-agricola-yodo-selenio

Los microplásticos son fragmentos de plástico de uno a cinco milímetros de diámetro que terminan en grandes cantidades en los océanos e impactan la flora y fauna marinas. Los podemos encontrar en una serie de productos de uso diario, como empaques de plástico, botellas y bolsas, que con el uso y las condiciones ambientales a los que están sometidos terminan deteriorándose y desprendiendo ftalatos fácilmente, sustancias potencialmente tóxicas que no están unidas químicamente a la estructura del plástico. Los ftalatos son añadidos al plástico para hacerlo más flexible y facilitar su manipulación. Los animales marinos (aves marinas, peces, mamíferos marinos, como cetáceos y delfines, entre otros) ingieren los microplásticos, introduciéndolos en la cadena alimenticia. Un equipo de investigadores del Departamento de Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) realizó la primera evaluación de abundancia de microplásticos y niveles de ftalatos en el rorcual común o ballena de aleta (Balaenoptera physalus), con la finalidad de abrir líneas de investigación que den certidumbre sobre los efectos de los residuos plásticos en la bahía de La Paz. Los investigadores realizaron arrastres en cinco zonas de la bahía de La Paz: Cemex, San Juan de la Costa, Isla Ballena, Lobera y San Francisquito, para el conteo de microplásticos. El tamaño de los microplásticos más abundantes fue de uno a 2.5 milímetros; en menor número encontraron fragmentos de 2.5 a cinco milímetros. Los resultados de abundancia de microplásticos fueron de 0.00 a 0.21 partículas por metro cúbico. Llevamos a cabo arrastres de 2015 a 2016, cada dos meses, con una red para plancton tipo manta con flotadores. Las muestras que obtuvimos fueron de la superficie. El polímero más abundante fue el polietileno, seguido por poliéster y polipropileno, mencionó la maestra en ciencias Tabata Olavarrieta García, becaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en el Programa de Maestría en Ciencias Marinas y Costeras (Cimaco) de la UABCS, para realizar el estudio en el periodo de 2015 a 2017.